Sunday, November 8, 2015


NUESTRAS RELACIONES INTERPERSONALES Y EL AMOR.
 
Alguna vez fui niño. y mi modo de hablar, mi modo de entender las cosas,
 y mi manera de pensar eran los de un niño.
 Pero ahora soy una persona adulta, y todo eso lo he dejado atrás.

Cada ser humano es un mundo en sí mismo. Es por esa razón que la comunicación y la convivencia entre seres humanos de poco nivel evolutivo son muy difíciles. Un síntoma del nivel de evolución de cada persona es la capacidad de entender y de demostrar con acciones ese entendimiento, de las diferentes formas como cada ser humano percibe su realidad, con la circunstancia de que varios seres humanos pueden llegar a conclusiones similares a partir de percepciones diferentes y de procesos muy diferentes de los nuestros,  para evolucionar esa percepción.

Ejemplos de lo anterior son: los fanáticos religiosos que no aceptan otras formas de buscar a Dios sino solo en lo que ellos creen. Los políticos con ideas de extrema, derecha o izquierda. Los varones que no aceptan a las mujeres, por ser mujeres y las discriminan. Los que se creen superiores a otros por el color de su piel, o por sus títulos académicos, o por sus logros profesionales. Los que no aceptan otras opiniones y desconocen el dialogo pacifico. Los que son inseguros de sí mismos, los que tienen baja autoestima y pretenden compensarlo imponiendo sus puntos de vista con ofensas. Los que no aceptan críticas bien intencionadas. Los que guardan rencor y no perdonan, les cuesta trabajo aceptar las opiniones de quienes los han herido, aunque hubiera sido sin intención…. etc., etc.
 
Este es el punto en el que la aplicación de LAS NORMAS DE URBANIDAD tradicionales de la sociedad con las  que crecio alguna generación en suramerica se equivoco (¿Se acuerdan del Manual urbanidad de Carreño. Escritor Venezolano. 1875 – ) Su estilo era presionar al ser humano para que siguiera unas normas muy estrictas de comportamiento,  bien intecionadas. Lo que en la practica sucedió fue que las personas terminaron  dandole  prioridad al aspecto externo del cumplimiento de esas normas exteriores, que intentaban tener un transfondo  de VALORES REALES.  Asi, el objetivo de esos VALORES se desvirtúo porque se le dio más énfasis a las formas externas,  desvirtuando el propósito  de la búsqueda de valores éticos reales.  En consecuencia se le termino dando prioridad a las normas y formas externas de comportamiento. … y terminamos apegados solo a las apariencias que nos hacen ver  buenos, amables y educados, pero sin los valores reales del SER.
El resultado es un comportamiento que se le llama hipocresía.

Sin embargo, cuando se le da al SER el estímulo para que desarrolle su interior y le damos fuerza a sus valores espirituales, el resultado es un SER de valores más firmes y  muy sólidos porque aunque sus manifestaciones sean diferentes, la esencia de su motivación es la misma que la de todos, esa esencia es la energía divina adentro de su corazón, y esa esencia es la misma en todos nosotros, aunque en apariencia actúen u opinen diferente a nosotros; sean hombres o sean mujeres, profesionales o no, pobres o ricos. Sin embargo y aunque actúen diferente a nosotros, se logran seres mucho más éticos y coherentes en sus relaciones.

 
EL EGO. Un obstáculo muy fuerte para lograr esa armonía entre seres diversos es la fuerza del EGO sin control. El EGO sin control, es resultado de todos los condicionamientos sociales, culturales, políticos, económicos, incluidas costumbres equivocadas aprendidas de familia, que van envolviendo al ser humano desde que nace en este medio humano. El Ego cumple una función muy importante, le da al individuo los rasgos personales que lo identifican como miembro de la sociedad en la que ha nacido y permite y facilita la interrelación entre los diferentes individuos.

El EGO no es bueno ni es malo, simplemente Es y cumple una función muy definida.

Lo que se debe tener muy claro cuando se inicia el camino de búsqueda hacia Dios es: Primero que existe y es real. Segundo que es un ente diferente de nuestro propio Ser. El EGO desaparece cuando abandonemos nuestro vehículo biológico, porque allí para el EGO termina su razón de existir.
 

Es muy importante que aprendamos a diferenciar el EGO de nuestro propio SER.
 
Cuando nuestro cuerpo está en el vientre materno, nuestro SER toma posesión del cuerpo que se le ha asignado,  y a partir del momento en que salimos de la matriz y empezamos a respirar como ser humano autónomo, allí perdemos la conciencia de nuestro SER, y nos olvidamos de quien realmente somos y de nuestra existencia anterior. Desde ese momento, nuestro Ser queda confinado en este cuerpo bilógico y su única comunicación con el mundo exterior son nuestros cinco sentidos biológicos.

El EGO toma preeminencia, cuando se estimula de manera descontrolada el desarrollo del sistema competitivo de tener beneficio personal  a costa del prójimo.
Podemos tener dinero, tener un buen apellido, una excelente profesión; ahora bien, cuando nos sentimos superiores a los demás por ese apellido, por ese dinero, por esa profesión y siempre tratamos de tener beneficio a costa del prójimo como prioridad y sensación de superioridad; es cuando el EGO se aloja de manera incontrolada en nuestra mente, tomando control de los diferentes yoes: somos un yo en el trabajo, un yo distinto en casa, un yo con los amigos, etc... Entonces, ese EGO enmascara nuestro verdadero YO, NUESTRO SER, y hace énfasis solo en lo que nuestros sentidos perciben del mundo material, haciendo caso omiso del mundo espiritual al que realmente pertenecemos como SERES ESPIRITUALES QUE SOMOS.

Nuestro despertar espiritual es tomar conciencia clara de que somos un Alma, diferente de ese EGO; que esa Alma es energía, y que Dios habita en esa Alma como una Energía Vital dándonos la existencia y conectándonos con el Universo.

 Amado lector, mientras no seamos conscientes del Alma que somos, del Dios que nos habita, y actuemos en consecuencia, permaneceremos como muertos en Vida 

Que es actuar en consecuencia?
La gran masa del género humano vivimos esclavos y nos creemos libres, solo porque no hemos despertado nuestra conciencia. El común y corriente de los seres humanos estadísticamente nos encontramos en un nivel muy bajo de vibración espiritual, agregándole el inconveniente de que, muchos de nuestros semejantes ni siquiera consideran que Dios existe, o si lo hacen es más como una creencia mitológica que la certeza de una verdadera realidad que hayan experimentado.
En general, para el género humano contemporáneo solo es verdadero lo que le dice la ciencia, y a través de los medios. Nada cuestionamos, nada analizamos, nada evaluamos, nunca nos preguntamos cual de nuestras acciones o palabras generan dolor o humillación en nuestro hermano; solo buscamos nuestra comodidad al menor precio posible sin importar quién paga…. Pero que no sea yo (y no hablo de dinero). La gran masa de nuestra civilización contemporánea somos Individuos que no trascendemos nuestra existencia, porque carecemos de valores reales, ( o porque todavía dependemos de resolver nuestra necesidades primarias, lo que nos coloca cerca del mono y muy lejos del homo sapiens) quizá por lo esclavos que somos; por eso somos manipulables por un salario, por una bandera o por una medalla… o por ser CEO en una gran corporación aunque sepamos que esta genera ganancias a costa del dolor o de la esclavitud de los propios hermanos. Insisto: Falta de Valores Reales, y Verdaderos. Valores que estén en el Orden de Dios.  En particular en nuestra familia,  no respetamos a nuestros hermanos, no respetamos su  espacio, sus sentimientos, sus opiniones, estamos convencidos de que solo lo que cada uno hace o piensa es lo correcto y además infalible, el problema es que no nos amamos lo suficiente y solo queremos imponer NUESTRO PROPIO EGO. Así, la frecuencia a la cual está vibrando nuestra alma  está muy lejos de la frecuencia en la que vibra esa energía que nos da la vida, que llamamos Dios, en quien decimos creer, pero a quien no le creemos.

Sin embargo, Yo les aseguro que Dios es tan real, que forma parte de Uds. mismos, y sin su intervención, ninguno de nosotros hubiera podido jamás existir. Por tanto, para descubrirlo a ÉL en nosotros debemos incorporar toda una actitud de vida nueva para cumplir libremente esas normas del Dios nuestro en cada una de nuestras acciones de cada día de nuestra existencia, especialmente con nuestra propia familia que es por donde deberíamos empezar, no importa si somos profesionaleds, logrado progreso económico o social más que  otros miembros de NUESTRA FAMILIA. Sin importar  las características de cada uno de nuestro hermanos, debemos aceptarlos tal y como son. (Esto debería ser reciproco). 
Así, al final, si actuamos en consecuencia con la búsqueda de ese Dios que tanto predicamos,  la relación entre hermanos que se respetan mutuamente aunque sean diferentes se podria  denominar PAZ ENTRE HERMANOS.  Hemos alcanzado nosotros, esa armonía, al menos a nivel familiar?
Dejemos atrás esa historia y hagamos de cada uno de nosotros UN  NUEVO SER HUMANO, que irradie luz, armonía y paz a quienes nos rodean… con una condición: No se lo digamos a nadie, solo hagámoslo y amémonos unos a otros como nos enseñó el maestro Jesús:
 

 Esto no es teoría, ni es   solo disertacion, es una realidad de la existencia humana, Despertemos!!!!  A la verdadera energía que mueve el Universo, del cual somos parte, esa energía que llamamos Amor. . . . . . . .  Bueno pero… y que es el amor? 

EL AMOR. Es la más sublime manifestación de la energía de Dios en nuestra alma, cuando despertamos nuestra consciencia de quien somos, para ascender hacia la experiencia de Dios por medio del servicio a los demás sin condiciones. 

Los invito a hacer la voluntad de Dios, para eso solo debemos escuchar su palabra y obedecerla.

Escuchemos el mensaje de Jesús, que es palabra de Dios. 

“Un solo mandamiento os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

Y como nos ha amado el Maestro?

SIN CONDICIONES.  ¡!


¡Pongámoslo en práctica! 

Por eso cuando los invito a  SER Luz, Armonía y Paz,  es para que seamos instrumentos de Dios irradiando esa energía que llamamos amor, empezando por nuestra propia familia, con nuestros hijos para ser su guía y su maestro NO SU JUEZ.


Pero no se trata de amar a los hijos, o de amar a la pareja... eso es fácil!.  Se trata de amar al desconocido, amar al despreciado, amar al desafortunado, amar al antipático; (amar al hermano que es diferente a mí, amar a la hermana que es mujer, amar al hermano que no es ejecutivo, amar al hermano que no tiene bienes de fortuna). Amar es no desear el mal, es buscar siempre que nuestras obras generen un beneficio para nuestro hermano. Buscar en fin que nuestra vida sea Servicio a mis Hermanos,  servicio a mi madre anciana, darle a mis hermanos el valor que se merecen y mostrarlo, no humillarlos,  no menospreciarlos. Ósea  servicio a otros en un 90% y solo un 10 % que sea Servicio a mí mismo. No hay otra manera de que nuestra familia tenga un cambio evolutivo positivo, y salga de ese hueco de ignorancia espiritual en la que estuvimos sumidos por un tiempo. Esta es la condición: servicio y respeto, todos somos iguales y tenemos los mismos derechos.  Si aprendemos  a amar en nuestra familia, más fácil podremos amar al resto de nuestro prójimo.

Allí está todo resumido: si amamos a nuestro hermano, seremos humildes y no lo manipulamos, no le pedimos favores para utilizarlo a nuestra conveniencia.

Esa energía del amor desinteresado es la ley de la vida en el orden de Dios. Sólo cuando las obras del hombre son desinteresadas, él está viviendo conscientemente en Dios. Todo lo demás está relacionado con el hombre, con la propia persona, y no tiene relación con Dios, que es la Unidad universal y el altruismo. Quien sólo sirve a su hermano ( a su madre, a su hijo, a su amigo)  para ser recompensado por él, ya tiene su recompensa y no recibirá recompensa alguna de Dios. 

La energía del amor de Dios es oración celestial. Quien ama a Dios, es aquel que escucha y obedece su voluntad, entonces también amará a su prójimo; Pero quien dice: "yo amo a Dios”, y está en contra de su prójimo ( no lo perdona, lo juzga, lo abusa…etc.), no está amando a Dios, y sus palabras no están llenas del amor a Dios. Son palabras vacías, egoístas, que no dan fuerza alguna a lo que expresan. En cambio, quien ama desinteresadamente a su prójimo también está amando a Dios, y con ello está en oración con la fuerza más elevada, la experiencia de Dios.

Quien ha aceptado a su hermano y lo ha acogido en sí mismo, quien lo ama de corazón y desde su yo interior, ve la imagen y semejanza del Padre, el cual es el amor, la sabiduría y la fuerza, en cada uno de sus hermanos, y de las criaturas que nos rodean. 

-          Si amamos a nuestra hermano, le  escuchamos, valoramos sus buenas acciones y apoyamos su autoestima.

-          Si amamos a nuestra hermana, no invadimos su espacio y su hogar de manera abusiva en inconsciente, no la descrinamos por ser mujer.

-          Si amamos a nuestro hermano, lo valoramos por lo que ES, no por lo que posee.

-          Si amamos a nuestros hermanos no los ponemos a trabajar gratis para nuestro beneficio, y le damos la compensación justa.

-          Si amamos a nuestro hermano no tomamos ventaja de su  necesidad, no lo manipulamos.

 

Por lo tanto si amamos a nuestro hermano y  hacemos la voluntad de Dios, y así, nos convertimos en Seres de luz, y Los seres de luz no preguntan acerca de la forma del Padre; son su manifestación, son forma del Padre, e irradian lo que Él es: Amor, Sabiduría, Fuerza y Vida.

 

Todo lo que Es y Es puro, se mueve en la corriente de Vida que es amor, y es Dios. Como verán, queridos hermanos, toda absolutamente toda la voluntad de Dios está contemplada en el mandamiento del amor. Cuando cumples este mandamiento necesariamente terminas por tener los dones del Espíritu Santo. No hay salida. Una vez que poseas esos dones, la comunicación con tu Yo Interior está garantizada, y empezaras a tener esa experiencia de Dios que andas buscando. 

Si por el contrario, tu corazón está poseído por el rencor, (por los errores que cometió mi padre o mi madre, porque no me amaron cuando era niño), por la avaricia (porque para mí vale más el dinero que el bienestar de mi hermano, porque creo que yo sin dinero no  valgo nada, porque tengo miedo de quedarme sin dinero) por el egoísmo ( porque primero debo atenderme a mí y para los demás, si sobra)… etc. Estas emociones ponen a vibrar tu alma en una frecuencia en la que no puedes escuchar a Dios aunque el este allí buscándote para comunicarse contigo. Insistir en estas conductas es como si trataras de sintonizar una emisora de FM, con el dial de AM. 

Hermanos: Observando  el comportamiento de cada uno de Uds. y el mío propio, asociado a nuestras relaciones de hermanos bilógicos, he sentido en mi corazón que debía hacer este escrito, con la mejor intención de reflexionar; mas nunca de juzgar o de mal criticar. Por encima de todo lo que aquí expreso es para invitarlos a que esas situaciones de discusiones y malentendidos NO se vuelvan a presentar entre nosotros. Entiendo, claro está, que existe la fuerza de la libertad, y del libre albedrio;  así cada cual es libre de tomar las acciones que considere sin que nadie lo juzgue. Solo que así el camino de la evolución espiritual hacia DIOS  será más lento,  de acuerdo a la decisión de cada cual.

COROLARIO. CORINTOS. 1.13.   Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada!  Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios me haga mover montañas.  Si no tengo amor, de nada me sirve darles a los pobres todo lo que tengo. De nada me sirve dedicarme en cuerpo y alma a ayudar a los demás, si no tengo amor.

El que ama tiene paciencia en todo, especialmente con el desvalido,  y es siempre amable.  El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie.

El QUE AMA  PERDONA SIEMPRE.  No es orgulloso.  No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa.
EL QUE  AMA  No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho.

EL QUE AMA  valora las cosas  buenas que otros hacen. Respeta los sentimientos de otro. RESPETA SU ESPACIO, Y NO SE LO INVADE AUNQUE SEAN FAMILIA.
 
GERARDO GALLO./

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