Mi maestro
dice:
(Juan: 14 – 15-26).
A donde yo voy, vosotros no podéis
venir, porque mi Reino no es de
este mundo.
… Yo rogare al
Padre, y os dará otro Consolador, para que este con vosotros para
siempre: El Espíritu de verdad, al cual
el mundo no puede recibir porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le
conocéis porque mora en vosotros y está en vosotros. En aquel día vosotros
conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
El camino
interior
El Camino Interior es el proceso de evolución espiritual que nos lleva a unir
nuestro Ser (nuestra alma), con la
esencia Divina que existe en nosotros,
(Juan: 14 – 15-26) que está en
nuestro interior, y que es la chispa de vida que alienta nuestra existencia, El amor del Padre Dios.
NOTA: Luego
de estudiar el Universo que nos rodea e informarnos ( ver capítulo 2), luego de
trabajar en nuestro despertar ( ver
capítulo 3), luego de trabajar en purificar (Sanar) nuestra alma para que pueda
ascender
( capitulo
4), entonces estamos listos para iniciar El
camino Interior.
El encuentro.
Debemos
aprender a conocernos, no solo en nuestra personalidad, sino también
debemos estudiar cómo estamos conformados: Nuestro cuerpo, nuestro Yo
el alma, nuestro súper Yo el Espíritu Santo (Yo Superior)… todos son tres personas
distintas pero un solo SER verdadero, ese SER somos nosotros. Entendámoslo de una vez, aceptemos sin temor
quien somos, solo debemos estar preparados para aceptar las responsabilidades
que esto conlleva.
En la medida en que vayamos entendiendo quien somos,
entonces podemos avanzar en nuestro
camino interior para cumplir un propósito:
El
encuentro.
Mi maestro dice:
cuando se suceda el encuentro, El espíritu de verdad (EL ESPIRITU SANTO, TU YO SUPERIOR, TU
SUPERYO, EL NIRVANA, TU SUPERCONCIENTE… etc.) a quien el Padre enviara en mi
nombre, os enseñara todas las cosas y os recordara todo lo que os he dicho.
La conexión.
Me ama el que guarda mis mandamientos, será amado
por mi Padre, y yo le amare y me manifestare a él.
El que me ama, mi palabra guardara y mi Padre le
amara y vendremos a él y haremos en el
morada.
El amor del Padre
en esa chispa divina que habita en nosotros, siempre ha sido entregado
generosamente, a sus hijos quienes vivimos apegados a esta tierra, y no hemos
podido encontrar el camino a la casa del Padre Dios, porque no encontramos el camino dentro de Nosotros
mismos.
Con toda la humildad de nuestro corazón debemos
entender, que Dios en su infinito amor por cada una de sus criaturas ha concebido una manera de estar en cada uno
nosotros, para ayudarnos, para aconsejarnos, para guiarnos.
Cada grupo religioso, tiene una manera de expresar y
de explicar este hecho. Los que seguimos
el mensaje de Jesús de Nazaret debemos entender lo que sucedió en
Pentecostés. Allí se sucedió el verdadero
bautizo, es la toma de conciencia de que Dios está en nosotros, ese es el
Espíritu Santo que nos anunció Jesús, no
solo para sus apóstoles, No! esto era para todos nosotros, para toda la
humanidad;
Para todo el que lo acepte libremente y así desee escucharlo
y hacer su Voluntad.
El que haga la Voluntad de mi padre, Bajaremos y
haremos morada en El. (Juan: 14- 23).
Cuando los caminos de la vida
terrena se hagan difíciles, cuando todas
las cosas de la existencia parezcan marchar
mal, cuando sintamos que estamos
llegando al límite de la esperanza. Acordémonos de que no estamos solos.
Dios siempre está con nosotros!
El principal error que hemos cometido los seres
humanos ha sido el olvidar quien somos realmente, eso nos ha traído como
consecuencia, la pérdida de rumbo y la perdida de nuestras verdaderas
capacidades, las cuales han estado escondidas y atrofiadas por ese olvido.
Nosotros, seres humanos contemporáneos, hemos concentrado nuestra mente en la
información recibida por nuestros cinco sentidos biológicos y hemos olvidado que esos no son nuestros
verdaderos sentidos, estos son solo
instrumentos para interactuar con el mundo físico que nos rodea.
Nuestros verdaderos sentidos, están
dormidos, esperando que los volvamos a utilizar algún día, cuando estemos
listos. Cuando despertemos nuestra
conciencia y reconozcamos quien somos, entonces esos sentidos van estar a
nuestra disposición para disfrutar de un
mundo en otra dimensión, al cual podremos acceder al final de nuestro
CAMINO INTERIOR, ES DECIR EN EL ENCUENTRO.
COMO EMPEZAR?
Para empezar nuestro
Camino Interior debemos seguir una metodología compuesta por:
procedimientos, conocimientos, y tareas
que debemos hacer para que en algún momento nuestra alma pueda cumplir el
propósito sublime para el cual fue puesta
en este camino de prueba; cual es llegar a tener comunicación con esa Energía de Dios que nos habita, para experimentar su amor e irradiarlo a nuestros semejantes.
Cuando esa Energía radiada haga presencia
en el corazón de otros seres humanos,
nuestros hermanos, estaremos apoyando su
bienestar y su dignificación cerrando el
ciclo del amor.
El amor. Cundo tomemos la decisión, el primer paso para
recorrer este camino es familiarizarnos, aprender y practicar la energía del
amor. Si aprendemos a conocer y a practicar esta energía tendremos a nuestro alcance la mas poderosa herramienta
para abrirnos paso en nuestro camino interior hacia nuestro destino… El encuentro.
El amor es el combustible para la ascensión de nuestra alma a las
frecuencias en donde podemos entrar en sintonía poco a poco con esa energía divina que nos habita y que nos permite ser su
manifestación permanente en esta dimensión para ejercer el propósito del amor,
Cual es ese propósito: EL SERVICIO A LOS DEMAS SIN
CONDICIONES.
Cuando ejercitamos la energía del amor, estamos
haciendo la voluntad de Dios, y para esto solo tenemos que escuchar su
palabra y obedecerla.
Escuchemos el mensaje de Jesús, esta es palabra de Dios.
Pongámosla en práctica!
“Un solo
mandamiento os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado”.
Como nos ha
amado Dios? SIN CONDICIONES.
Pero no se trata tan solo, de amar a los hijos, o de amar
a la pareja... Se trata de amar al desconocido, amar al despreciado, amar al
desafortunado, amar al antipático; amar
es no desear el mal, buscar siempre que nuestras obras generen un beneficio
para alguien. Buscar en fin que nuestra
vida sea Servicio a los demás, SAD en un
90% y solo un 10 % que sea Servicio a mí
mismo, SAM. No hay otra manera de que nuestra civilización tenga un cambio
evolutivo positivo sin esta condición.
Allí está todo
resumido: si amamos a nuestro hermano, seremos humildes, no lo esclavizamos, no
lo manipulamos.
El amor
Ágape, es la piedra angular de ese camino interior que debemos recorrer, El
amor desinteresado es la ley de la vida en el orden de Dios. Sólo cuando las
obras del hombre son desinteresadas, él está viviendo conscientemente en Dios.
Todo lo demás está relacionado con el hombre, con la propia persona, y no tiene
relación con Dios, que es la Unidad universal y el altruismo. Quien sólo sirve
a su prójimo para ser recompensado por él, ya tiene su recompensa y no recibirá
recompensa alguna de Dios.
El
amor de Dios es oración celestial. Quien ama a Dios, es aquel que escucha y
obedece su voluntad, entonces también amará a su prójimo; Pero quien dice:
"yo amo a Dios”, y está en contra de su prójimo, no está amando a Dios.
Sus palabras no están llenas del amor a Dios. Son palabras vacías, egoístas,
que no dan fuerza alguna a lo que expresan.
En cambio, quien ama desinteresadamente a su prójimo también está amando
a Dios, y con ello está en oración con una fuerza más elevada, la experiencia de Dios.
Quien ha aceptado a su prójimo y lo ha acogido en sí
mismo, quien lo ama de corazón y desde su
yo interior, ve la imagen y semejanza del Padre, quien es
amor, sabiduría, fuerza y vida en cada prójimo, y en cada criaturas que nos rodean, porque
Dios es esa energía que impregna TODO EL
UNIVERSO.
Todo
lo que Es y Es puro, se mueve en la corriente del amor que es Dios y es vida.
Así:
Si amamos a nuestro hermano, no fabricamos y le vendemos cosas que lo dañen.
Si amamos a nuestros hermanos, no maltratamos el medio ambiente.
Si amamos a nuestros hermanos, no inventamos
enfermedades para negociar su dolor.
Si amamos a nuestros hermanos no hacemos publicidad
para manipular sus sentimientos.
Por lo anterior, cuando hacemos la voluntad de Dios,
nos convertimos en Seres de luz, y Los seres de luz no preguntan acerca de la
forma del Padre porque ya son su manifestación, son forma del Padre, y por lo
tanto irradian lo que Él es: amor, sabiduría, fuerza y vida, energía que impregna TODO EL UNIVERSO.
Como
veras, querido lector, toda absolutamente toda la voluntad de Dios está
contemplada en el mandamiento del amor. Cuando cumples este mandamiento
necesariamente terminas por tener los dones del Espíritu Santo. No hay
salida. Una vez que poseas esos dones, la comunicación con tu Yo Interior está
garantizada, y empezaras a caminar el
camino interior, para luego llegar al encuentro y así lograr sentir esa
experiencia de Dios que andas buscando.
Si por el contrario, tu corazón está poseído por el rencor, por la avaricia, por
el egoísmo, o por la costumbre de criticar todo y a todos solo porque son
diferentes a ti… etc. Estas emociones ponen a vibrar tu alma en una frecuencia
en la que TU no tienes como comunicarte con ese Yo Interior que es la energía de
Dios en ti. Insistir en estas conductas es como si trataras de sintonizar una
emisora de FM, con el dial de AM.
El punto está en que para que nuestra alma, ósea
nosotros mismos despertemos a esa otra realidad y podamos hacer ese Camino,
se deben cumplir ciertas condiciones:
ü . Debemos
escuchar su palabra y obedecerla.
ü . Debemos
entender y hacer conciencia de todo
corazón, que la Energía de nuestro padre
Dios está en
ü nosotros.
ü . Debemos hacer
su Voluntad, afectando todos los actos
de nuestra vida diaria de familia, profesional y
ü social.
Cumpliendo
estos tres puntos, estaremos en
NUESTRO CAMINO INTERIOR, caminando hacia
el encuentro.
Así está diseñado que funcione.
Dios siempre está allí, en tu corazón, pero solo
cuando vibres en las frecuencias de Dios, lo vas a encontrar. Mientras tanto,
el té siente pero tú no lo percibes, él
te escucha pero tú no lo oyes. Él quiere ayudarte pero tú no se lo permites.
El resultado de esto es una sociedad como la actual,
en donde el caos es lo corriente.
Seguir a Mi Maestro es hacer nuestro CAMINO INTERIOR, ósea escuchar y obedecer sus enseñanzas; porque seguirlo no es en sí mismo un fin, sino solo un medio para llegar al objetivo final….
EL ENCUENTRO de tu Yo Alma, con tu Yo Espíritu (el Espíritu Santo).
Hacer El CAMINO INTERIOR es trabajar para llegar a disfrutar del universo en el orden de Dios, con toda la plenitud de su amor por
sus criaturas.