Saturday, November 21, 2015






Mi maestro dice:

 (Juan: 14 – 15-26).

A donde yo voy, vosotros no podéis  venir,  porque mi Reino no es de este mundo.

… Yo rogare al  Padre, y os dará otro Consolador, para que este con vosotros para siempre: El Espíritu  de verdad, al cual el mundo no puede recibir porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis porque mora en vosotros y está en vosotros. En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 


El camino interior

El Camino Interior es el proceso de  evolución espiritual que nos lleva a unir nuestro Ser (nuestra alma),  con la esencia Divina que existe en nosotros,  (Juan: 14 – 15-26)  que está en nuestro interior, y que es la chispa de vida que alienta nuestra existencia, El amor del Padre Dios.


NOTA: Luego de estudiar el Universo que nos rodea e informarnos ( ver capítulo 2), luego de trabajar en nuestro despertar   ( ver capítulo 3), luego de trabajar en purificar (Sanar) nuestra alma para que pueda ascender 

( capitulo 4), entonces estamos listos para iniciar El camino Interior. 


El encuentro.

Debemos  aprender a conocernos, no solo en nuestra personalidad, sino también debemos estudiar cómo estamos conformados: Nuestro cuerpo,  nuestro Yo  el alma, nuestro súper Yo  el  Espíritu Santo  (Yo Superior)… todos son tres personas distintas pero un solo SER verdadero, ese SER somos nosotros.  Entendámoslo de una vez, aceptemos sin temor quien somos, solo debemos estar preparados para aceptar las responsabilidades que esto conlleva. 

En la medida en que vayamos entendiendo quien somos, entonces podemos  avanzar en nuestro camino interior  para cumplir un propósito: El encuentro.

Mi maestro dice:  cuando se suceda el encuentro, El espíritu  de verdad  (EL ESPIRITU SANTO, TU YO SUPERIOR, TU SUPERYO, EL NIRVANA, TU SUPERCONCIENTE… etc.) a quien el Padre enviara en mi nombre, os enseñara todas las cosas y os recordara todo lo que os he dicho.



La conexión.

Me ama el que guarda mis mandamientos, será amado por mi Padre, y yo le amare y me manifestare a él.

El que me ama, mi palabra guardara y mi Padre le amara y vendremos a él y haremos en el morada.


El amor del Padre  en esa chispa divina que habita en nosotros, siempre ha sido entregado generosamente, a sus hijos quienes vivimos apegados a esta tierra, y no hemos podido encontrar el camino a la casa del Padre Dios, porque  no encontramos el camino dentro de Nosotros mismos.

Con toda la humildad de nuestro corazón debemos entender, que Dios en su infinito amor por cada una de sus criaturas ha  concebido una manera de estar en cada uno nosotros, para ayudarnos, para aconsejarnos, para guiarnos.

Cada grupo religioso, tiene una manera de expresar y de explicar este  hecho. Los que seguimos el mensaje de Jesús de Nazaret debemos entender lo que sucedió en Pentecostés.  Allí se sucedió el verdadero bautizo, es la toma de conciencia de que Dios está en nosotros, ese es el Espíritu Santo que nos anunció  Jesús, no solo para sus apóstoles, No! esto era para todos nosotros, para toda la humanidad;

Para todo el que lo acepte libremente y así desee escucharlo y hacer su Voluntad.

El que haga la Voluntad de mi padre, Bajaremos y haremos morada en El. (Juan: 14- 23).

 Cuando los caminos de la vida terrena se hagan difíciles, cuando  todas las cosas de la existencia parezcan marchar  mal, cuando sintamos  que estamos llegando al límite de la esperanza. Acordémonos de que no estamos solos.

Dios siempre está con nosotros!

El principal error que hemos cometido los seres humanos ha sido el olvidar quien somos realmente, eso nos ha traído como consecuencia, la pérdida de rumbo y la perdida de nuestras verdaderas capacidades, las cuales han estado escondidas y atrofiadas por ese olvido. Nosotros, seres humanos contemporáneos, hemos concentrado nuestra mente en la información recibida por nuestros cinco sentidos biológicos y  hemos olvidado que esos no son nuestros verdaderos sentidos, estos son solo  instrumentos para interactuar con el mundo físico que nos rodea. Nuestros  verdaderos sentidos, están dormidos, esperando que los volvamos a utilizar algún día, cuando estemos listos.   Cuando despertemos nuestra conciencia y reconozcamos quien somos, entonces esos sentidos van estar a nuestra disposición para disfrutar de un  mundo en otra dimensión, al cual podremos acceder al final de nuestro CAMINO INTERIOR, ES DECIR EN EL ENCUENTRO.

COMO EMPEZAR?

Para empezar nuestro  Camino Interior debemos seguir una metodología compuesta por: procedimientos, conocimientos,  y tareas que debemos hacer para que en algún momento nuestra alma pueda cumplir el propósito sublime para el cual fue  puesta en este camino de prueba; cual es llegar a  tener comunicación con  esa Energía de Dios que nos habita,  para experimentar  su amor e irradiarlo a nuestros semejantes. Cuando esa  Energía radiada haga presencia en el corazón de otros  seres humanos, nuestros hermanos,  estaremos apoyando su  bienestar y su dignificación cerrando el ciclo del amor.


El amor.  Cundo tomemos la decisión, el primer paso  para recorrer este camino es familiarizarnos, aprender y practicar la energía del amor. Si aprendemos a conocer y a practicar esta energía tendremos  a nuestro alcance la mas poderosa herramienta para abrirnos paso en nuestro camino interior hacia nuestro destino… El encuentro.

El amor es el combustible para  la ascensión de nuestra alma a las frecuencias en donde podemos entrar en sintonía  poco a poco con esa energía  divina que nos habita y que nos permite ser su manifestación permanente en esta dimensión para ejercer el propósito del amor,


Cual es ese propósito: EL SERVICIO A LOS DEMAS SIN CONDICIONES.


Cuando ejercitamos la energía del amor, estamos haciendo la voluntad de Dios, y para esto solo tenemos que escuchar su palabra y obedecerla.

Escuchemos el mensaje de Jesús,  esta es palabra de Dios.

Pongámosla en práctica!


“Un solo mandamiento os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

Como nos ha amado Dios? SIN CONDICIONES.


Pero no se trata tan solo, de amar a los hijos, o de amar a la pareja... Se trata de amar al desconocido, amar al despreciado, amar al desafortunado, amar al antipático;  amar es no desear el mal, buscar siempre que nuestras obras generen un beneficio para alguien.  Buscar en fin que nuestra vida sea Servicio a los demás,  SAD en un 90% y solo un 10 % que sea  Servicio a mí mismo, SAM. No hay otra manera de que nuestra civilización tenga un cambio evolutivo positivo sin esta condición.

Allí  está todo resumido: si amamos a nuestro hermano, seremos humildes, no lo esclavizamos, no lo manipulamos.

El amor Ágape, es la piedra angular de ese camino interior que debemos recorrer, El amor desinteresado es la ley de la vida en el orden de Dios. Sólo cuando las obras del hombre son desinteresadas, él está viviendo conscientemente en Dios. Todo lo demás está relacionado con el hombre, con la propia persona, y no tiene relación con Dios, que es la Unidad universal y el altruismo. Quien sólo sirve a su prójimo para ser recompensado por él, ya tiene su recompensa y no recibirá recompensa alguna de Dios.

El amor de Dios es oración celestial. Quien ama a Dios, es aquel que escucha y obedece su voluntad, entonces también amará a su prójimo; Pero quien dice: "yo amo a Dios”, y está en contra de su prójimo, no está amando a Dios. Sus palabras no están llenas del amor a Dios. Son palabras vacías, egoístas, que no dan fuerza alguna a lo que expresan.  En cambio, quien ama desinteresadamente a su prójimo también está amando a Dios, y con ello está en oración con una fuerza más elevada, la experiencia de Dios.

Quien ha aceptado a su prójimo y lo ha acogido en sí mismo, quien lo ama de corazón y desde su  yo interior, ve la imagen y semejanza del Padre,  quien es  amor, sabiduría, fuerza y vida en cada prójimo,  y en cada criaturas que nos rodean, porque Dios es esa energía que impregna  TODO EL UNIVERSO.


Todo lo que Es y Es puro, se mueve en la corriente del amor que es Dios y es vida.

Así:

Si amamos a nuestro hermano, no fabricamos  y le vendemos cosas que lo dañen.

Si amamos a nuestros hermanos, no maltratamos  el medio ambiente.

Si amamos a nuestros hermanos, no inventamos enfermedades para negociar su dolor.

Si amamos a nuestros hermanos no hacemos publicidad para manipular sus sentimientos.


Por lo anterior, cuando hacemos la voluntad de Dios, nos convertimos en Seres de luz, y Los seres de luz no preguntan acerca de la forma del Padre porque ya son su manifestación, son forma del Padre, y por lo tanto irradian lo que Él es: amor, sabiduría, fuerza y vida,  energía que impregna  TODO EL UNIVERSO.




Como veras, querido lector, toda absolutamente toda la voluntad de Dios está contemplada en el mandamiento del amor. Cuando cumples este mandamiento necesariamente terminas  por  tener los dones del Espíritu Santo. No hay salida. Una vez que poseas esos dones, la comunicación con tu Yo Interior está garantizada, y empezaras a  caminar el camino interior, para luego llegar al encuentro y así lograr sentir esa experiencia de Dios que andas buscando.


Si por el contrario, tu corazón está  poseído por el rencor, por la avaricia, por el egoísmo, o por la costumbre de criticar todo y a todos solo porque son diferentes a ti… etc. Estas emociones ponen a vibrar tu alma en una frecuencia en la que TU no tienes como comunicarte con ese Yo Interior que es la energía de Dios en ti. Insistir en estas conductas es como si trataras de sintonizar una emisora de FM, con el dial de AM.  

El punto está en que para que nuestra alma, ósea nosotros mismos  despertemos a  esa otra realidad y podamos hacer ese Camino, se deben cumplir ciertas condiciones:

ü    . Debemos escuchar su palabra y obedecerla.

ü    . Debemos entender y hacer  conciencia de todo corazón, que  la Energía de nuestro padre Dios está en

ü     nosotros.

ü    . Debemos hacer su Voluntad,  afectando todos los actos de nuestra vida diaria de familia, profesional y

ü     social.

 Cumpliendo estos tres puntos, estaremos  en NUESTRO  CAMINO INTERIOR, caminando hacia el encuentro.


Así está diseñado que funcione.

Dios siempre está allí, en tu corazón, pero solo cuando vibres en las frecuencias de Dios, lo vas a encontrar. Mientras tanto, el  té siente pero tú no lo percibes, él te escucha pero tú no lo oyes. Él quiere ayudarte pero tú no se lo permites.

El resultado de esto es una sociedad como la actual, en donde el caos es lo corriente. 


Seguir  a  Mi  Maestro es hacer nuestro  CAMINO INTERIOR, ósea escuchar y obedecer  sus enseñanzas; porque  seguirlo no es en sí mismo un fin, sino solo  un medio para llegar al objetivo final….


EL ENCUENTRO de tu Yo Alma, con tu Yo  Espíritu (el Espíritu Santo).


Hacer El CAMINO INTERIOR  es trabajar  para llegar a disfrutar del universo en el orden  de Dios, con toda la plenitud de su amor por sus criaturas.
 
 

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